FOTOGRAFIA Y PINTURA


MARMOTARROJA

Sus fotos eran lo más hermoso del mundo. En realidad,no eran solo suyas. Eran cosas que nos pasaban todo el tiempo, pero sólo ella sabía verlas. Eso era lo importante. Yo pensaba en el ayer o en el mañana, pero ella pensaba siempre en el ahora. Por eso su presente era tan grande, como un salón de baile, y ella bailaba en él. Y el mío era un oscuro cuarto trastero, en el que no encontraba nunca nada. Cuando veía sus fotos pensaba en todo esto, pero ya era tarde, como tener en la mano un billete de tren, que ya pasó, y al que solo se subió ella. Sergio Álvarez Sánchez

martes, 17 de abril de 2012

CALLEJÓN CON PERRO

M. Muñoz, 2012. Óleo sobre tela, 50x70 cm

3 comentarios:

  1. Un mes de vacío... demasiado tiempo ya, ¿no? Te esperamos, esperamos tus cuadros, tus fotografías...

    "Como el perro
    que cree que el amor
    de un dueño es
    echarle un trozo
    de pan
    siempre al marcharse.
    Y siempre marcharse.

    Como el perro
    que no conoce
    más compañía que el olvido,
    más hora que la del abandono"

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  2. Se te echa de menos,
    querida marmota.
    Con cuadros o sin ellos.
    Besos

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  3. Siempre hay motivos para recordar este poema. Hoy también:
    Mario Benedetti

    Defensa de la alegría

    Defender la alegría como una trinchera
    defenderla del escándalo y la rutina
    de la miseria y los miserables
    de las ausencias transitorias
    y las definitivas

    defender la alegría como un principio
    defenderla del pasmo y las pesadillas
    de los neutrales y de los neutrones
    de las dulces infamias
    y los graves diagnósticos

    defender la alegría como una bandera
    defenderla del rayo y la melancolía
    de los ingenuos y de los canallas
    de la retórica y los paros cardiacos
    de las endemias y las academias

    defender la alegría como un destino
    defenderla del fuego y de los bomberos
    de los suicidas y los homicidas
    de las vacaciones y del agobio
    de la obligación de estar alegres

    defender la alegría como una certeza
    defenderla del óxido y la roña
    de la famosa pátina del tiempo
    del relente y del oportunismo
    de los proxenetas de la risa

    defender la alegría como un derecho
    defenderla de dios y del invierno
    de las mayúsculas y de la muerte
    de los apellidos y las lástimas
    del azar
    y también de la alegría.

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